Habíamos hablado de la neocorteza y su laterización hemisférica al contar con dos hemisferio que en tamaño son un espejo uno del otro y ambos están separados por el cuerpo calloso.

Habíamos enumerado las series de características asociadas a cada hemisferio. Y en conclusión podemos decir que metafóricamente tenemos dos lentes en nuestro cerebro con los cuales vemos o percibimos la realidad que está al frente de nosotros. Ahora podemos entender por qué un persona con predominancia del hemisferio izquierdo ve la misma situación o estimulo muy diferente a como la ve una persona con predominancia del hemisferio derecho. Por eso es que debemos ponernos en los lentes de cada persona de manera de entenderla mejor y de esa manera llevar a buenos términos las relaciones sociales y de trabajo.
Cada uno aprende a su manera. En estos días de tanto bombardeo de información, debemos hacer un alto en el camino y empezar a limpiar la casa de tanta basura y aprendizaje estéril. Es como que nos hiciera falta el desaprender. El botar las cosas viejas y no tan buenas que hemos aprendido a través del viaje de la vida

Hemos acumulado información sin filtrarla, sin pararnos a distinguir lo que nos sirve de lo que no nos sirve, lo que nos hace felices de lo que simplemente nos ayuda a sobrevivir. El cerebro reptil ha estado muy activo todos estos años.
Nuestro aprendizaje es el cumulo de experiencias que hemos vivido a través de los años, el paquete lo incluye todo. Emociones positivas y negativas y muchos hábitos y adición a tantas cosas.
A veces, por la forma en que actuamos, pienso que en realidad estamos ciegos o no hemos aprendido a percibir los estímulos que están allí frente de nosotros. Andamos tan rápido y bombardeados de tantas cosas que las más simples y reconfortante no las estamos observando y por consiguiente no estamos aprendiendo. Cierra tus ojos e imagínate el aroma del café, la calma con que el viento sopla, el ruido de las olas del mar, el sonido de nuestro corazón. El color negro de esos ojos de la persona que está al frente tuyo, etc.
Llego el momento de destaparnos los ojos. La máscara que llevamos para el corona virus nos tapa la nariz solamente pero no los ojos. Empezar a abrir esos ojos con tus dos hemisferio y empieza a ver y a mirar y a internalizar y a tomar conciencia de tu medio ambiente y de ti mismo. Los buenos observadores viven más y mejor

Empezar a limpiar tu banco de aprendizaje no es fácil por la resistencia al cambio que encontraras en tus cerebros más antiguos. Te cuesta deshacerte de viejas creencias, tú sabes cuales partes de ti que quieres cambiar y estas dispuesto a realizarlo. Sin embargo, no lo haces. Bien, hace falta comprometerte contigo mismo y a través de un programa de paciencia hacer una lista de esos cambios que deseas y establecer mecanismos de disciplina que te llevaran con el tiempo al éxito. Cambiar un mal hábito dura un tiempo de aproximadamente unas 3 semanas. Es mejor que empieces a cambiar ahora. Mucha gente cambia solo cuando se encuentra en situaciones extremas como en un hospital, en una unidad de cuidados intensivos y generalmente pudiera ser muy tarde
Es solo una reflexión.