Conversando con los sueños
La vida, esa que nos vio nacer es el testigo primario de nuestras acciones y por ella estamos acá, aprendiendo nuevas cosas, en cada momento para tratar de disfrutarla de la mejor manera. Nadie dijo que la vida es fácil pero no por eso la vamos a complicar. La vida es tan corta y se va tan rápido que no nos damos cuenta ni cuando es verano ni cuando llega la primavera. Ya el boleto final que completara nuestra biografía está comprado, solo es cuestión de esperar el momento en que seremos llamados. Y allí estaremos cumpliendo con esa llamada que para muchos es el inicio del mas grande de los sueños y para otros la incertidumbre grande hacia lo desconocido.
La vida es sueño y soñar es vivir. Soñar es un acto normal y muy importante para una buena vida y somos muy privilegiados de poseer la capacidad de sentir, pensar y actuar. No todas las especies tienen estas condiciones.
El mundo en donde nos tocó vivir es una ilusión perfecta y nos hacemos problemas por cualquier cosa. Andamos siempre en piloto automático. El reptil no descansa. Creemos que nuestros ojos ven los colores y pueden diferenciar el negro del oscuro. En realidad no vemos el mundo, no sentimos las realidades y no amamos nada o muy poco. Nos encerramos en unas conchas oscureciendo la piel y no queremos ni tocar ni abrir la puerta. Hay miedo a abrirnos a nuevos mundos. No queremos salir de la zona de confort, no queremos cambios, no queremos soñar. Y la vida pasa y pasa y se nos va de prisa muy rápido. Atrás quedan los epitafios en los cementerios de cuantos quisieron controlar el tiempo y cuantos quisieron que la vida fuera vida y no muerte.
Quiero tomar estas letras para escribir y conversar un poco con los sueños, de ellos y de sus metáforas. Compartir con ustedes cada mensaje que brota del sudor de cada letra. Todo, basado en mis experiencias, vivencias, antojos y fracasos. La manera como los he ido coloreando a través del largo camino. Si mis dos lentes que llevo sembrados en mi frente. Esos dos hemisferios que a veces me convierten en ingeniero y otras en aprendiz de poeta.
Nosotros no creemos en las cosas que vemos en nuestra imaginación. Nuestro hemisferio izquierdo de la neo corteza nos dice que hay que ver para creer y que uno más uno tiene que ser dos. Somos incrédulos y ya no confiamos ni en nosotros mismos. No entendemos que toda acción proviene de una idea. Si un pensamiento es positivo y /o agradable nos moveremos con energía buena y con alegría en esa dirección. Si por el contrario tenemos pensamientos negativos nos iremos a tierra, la energía no fluirá de la mejor manera. Por eso los pensamientos deben ser alentadores firmes y positivos.
Atraemos lo que pensamos y los pensamientos van acompañados de emociones. Desarrollar buenas emociones a través del control del cerebro límbico nos ayudara a ser más felices. Cero pensamientos desordenados y sigamos adelante buscando el equilibrio mental que nuestros cerebros nos proporciona. El cerebro no siempre busca la razón pero siempre buscara la sobrevivencia
Los sistemas educativos nos han enseñado a lo rutinario a lo cotidiano, a lo lógico y lo ordenado. Pareciera que viviéramos solo con el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro. No hay campo para los periodistas, para los artistas, para las letras, para los soñadores. Si nos encontramos con ellos veremos que no son los mismos de los otros tiempos, todos están presos ejerciendo no lo que ellos quieren si no lo que les da el dinero. La verdad se nos escondió y el que la encuentre no puede difundirla porque su vida juega
La sociedad entera no ha considerado la integración de la educación con el sentido de las emociones y del amor. El cerebro límbico es el que puede rescatar una sociedad mercantilista que vive muerta, caminando sobre sus cenizas sin darse cuenta. No se nos enseña a manejar la energía de la vida, del optimismo, del perdón, de la gratitud, del miedo, etc.
En nuestro cerebro habita un intruso que controla mucho de nuestras acciones y nos maneja desde las sombras desde hace millones de años. Esta insertado con unas instrucciones rudimentarias las cuales son muy difíciles de formatear lograr reducir su influencia es básico para dar el salto hacia lo humano y ser más civilizados. Ya hemos conversado bastante de ese amigo que nos cuida demasiado.
Sabemos que estamos como estamos en mucho porque la mayoría de nosotros funcionamos mucho con este cerebro reptil cerrando el paso a la posibilidad de colaboración aislándonos y viviendo en soledad, sin sueños.
Los medios de comunicación en global son expertos manejando este cerebro. A través de sus mensajes de prensa escrito o televisivo nos van a doctrinando, enseñándonos a vivir aterrorizados, con miedo siguiendo un patrón estipulado. Lo material y sexual toma papel protagónico y lo interior la espiritualidad y paz interior pasan a plano secundario. La repetición y la satisfacción del cerebro reptil nos van condicionado a hábitos que nos llevan a malos horizontes. No aprendemos a ir más allá de donde estamos. Hay una falsa realidad que oscurece la realidad nuestra y el sentido común es el menos común de los sentidos. Nacemos para ser libres pero estamos esclavizados. Si aprendemos a soñar quizás podamos quitarnos las cadenas que nos tienen estático viendo cómo pasan los años
Todos hemos tenido la experiencia de un sueño y por eso sabemos lo que un sueño significa y nos hemos dado cuenta de que es algo más de lo que contamos cuando despertamos, que cuando abrimos los ojos no podemos contarlo o escribirlo todo. Que hay lagunas que no entendemos y que no somos capaces de recordar.
Los sueños son una forma de contacto con la divinidad. Cuando sueñas traes universos inéditos, distintos, personajes misteriosos, visiones buenas y malas, episodios interesantes que no podemos vivir cuando estamos despiertos. Cuando soñamos estamos abriendo una puerta a la mente y allí es donde reside una gran biblioteca de vivencias, de historias, recuerdos, tu bibliografía. De allí podemos extraer archivos y realidades que no están al alcance de la llamada lógica. Hay que tener cuidado porque allí habita parte del cerebro reptil.
El sueño es un acto complejo que activa simultáneamente nuestros 3 cerebros (el reptil, el límbico y la neo corteza en adjetivos el cerebro primitivo, el de las emociones y el amor y el cerebro de la razón e inteligencias). Es allí donde debemos aprender a manejarnos de manera que podamos conversar con los sueños y de los sueños quizás ayudándonos a que puedan llevarse a efecto.
A continuación un mini resumen de la parte científica de los sueños, teorías de lo que varios eminentes científicos han determinado del sueño. El reconocido científico Sigmund Freud uno de los más laureados en esta materia sintetizaba diciendo que “los sueños son deseos reprimidos que surgen en momentos en que baja la censura”.
Otros científicos más recientes indican que “el sueño es una necesidad fisiológica con materiales cognoscitivas en estado caótico de difícil interpretación y con alto contenido emocional”. Definitivamente el sueño actúa sobre nuestra memoria emocional activando los circuitos cerebrales del cerebro límbico como la amígdala y desactiva el control consciente del cerebro neo corteza.
Otro importante científico conocedor e investigador del tema, Seligman decía que “los sueños son una elaboración cognitiva que intenta dar coherencia a los estímulos caóticos que generan las funciones fisiológicas”.
Ahora escribiremos acerca del día a día de los sueños. De la gente común, de ti, de mí y de todos. Por eso es que quiero compartir realidades y fantasías acerca de los sueños. Una palabra mágica que involucra tanto la parte física, emocional y espiritual de cada persona.
El soñar un verbo activo, dinámico, sorpresivo, curioso, cauto, alegre y triste, conservador y arriesgado, universal, poliglota, sin discriminación, gratis, disponible, poco confiable pero gratificador, aventurero, misterioso, multicolor, pasajero, sin razonamiento lógico, abstracto, sin compromiso, atemporal, discreto y confidencial, libre, sin sexualidad, sin límites ni fronteras, espontaneo, impulsivo y ansioso, lento, fantasioso, factible, creíble, no confiable.
Empezaremos por escribir lo más importante de los sueños de manera que podamos dormir con los pies en la tierra y que podamos soñar sin compromiso y con los objetivos claros. Los Sueños no son herramientas para eliminar los problemas, si así fuera no tuviéramos tantos problemas. Los sueños tienen poca relación con lo que pensamos o hacemos antes de dormir por lo que no se puede pensar en dirigir los sueños para resolver nuestras situaciones de carencia e inconformidad.
Así como vivimos para ser libres y no esclavos. Vivimos para cumplir sueños de hecho hasta la muerte es un sueño, efectivamente el más grande e inmenso de los sueño. Una vida buena y generosa esta siempre acompañada de sueños. Cuan inútil sería una vida que no tenga un sueño que la empuje.
Acompañando a cada sueño hay una vida y esa vida tiene muchas historias y por supuesto va depender de quien cuente la historia. Cada quien sabe sus sueños y trabaja para cumplirlos unos con mayor suerte y mejor trabajo pera cada quien está encaminado a esa misión de vida a encontrar sus sombras a buscar su mapa y su brújula para ver terminado sus sueños.
Los sueños son el regalo gratis que nos da la vida. Así que debemos aprovechar la generosidad de la vida para poner en práctica eso regalos sin sobrepasarnos porque muchos sueños pueden confundir la vida. Y no queremos más confusión solo queremos estar enfocados en paz y armonía
Los sueños son la explosión de sentimientos que quieren tener un orgasmo con la vida. Ese éxtasis de felicidad plena de alcanzar la utopía. De hacer realidad cosas que no vemos, de tocar aquello que ni sentir podemos.
Los últimos descubrimientos científicos han validado los efectos positivos de los buenos sueños. Me atrevería a deducir de los científicos que la mente se masturba a través de los sueños, los sueños reparan el organismo para poder seguir con sus funciones óptimas, consolidan nuestra memoria. Se ha demostrado que después de un buen sueño la recuperación de recuerdos es más efectiva. Lamentablemente los sueños no pueden incubarse ni archivarse en la memoria ellos simplemente van a la cola a pelear con el reptil.
Los sueños son tan reales pero siempre vienen acompañados con la duda. Es por eso que hay que estar atentos y comprometidos con ellos para que no entre la duda y se puedan materializar. Etas la eterna pelea del cerebro reptil con la neo corteza para ver quien al final tiene la razón.
No hay un ser humano que no haya tenido un sueño y todos sabemos que los sueños no tienen ni edad ni color. Cuando chicos corríamos aceleradamente detrás de nuestros sueños y parecía que los remolinos los levantaban como despeja un avión. Pero ahora un poco más adulto ya no correteamos detrás de ellos solo caminamos a su lado. La velocidad no afecta para nada la realización o éxito de los sueños de tal manera que a cualquiera edad los sueños pueden traer frutos.
Un sueño es una fantasía por vivir que puede ser realidad. Quien no ha visto un sueño cumplirse y despertar alegre lleno de fe y de paz. Yo, porque he visto sueños cumplirse soy creyente. Pero qué difícil es describir un sueño, darle nombre o una metáfora al acto de soñar. Es muy complicado transformar un sueño en letras en un alfabeto universal. Soñar es atreverse a ver lo que está detrás de la puerta así que abre tu puerta, cierra tu ventana y deja que el sueño como el aire entre tus neuronas.
Confieso que mis sueños han sido saboteados por la oscuridad. Por eso estoy aprendiendo a soñar bajo el sol para que se hagan realidad. Lo maravilloso del sol es que a traviesa las nubes y la capa de ozono. No hay días nublados, el sol siempre llega a la piel y quema y los sueños tendrán luz para hibernar.
En la próxima entrega seguiremos conversando de sueños y de mas sueños. hasta entonces felicidad y alegría en tu andar.
Feliz día