Continuando con mi vacación y retorno a mi país natal después de una larga ausencia, he notado que muchas personas en diferentes ciudades que he visitado están presentando rasgos de mitómanos, creen sus mentiras, las comparten, las mantienen y viven a través de ellas en un mundo artificial, fantasioso.
No puedo creer que le ha pasado a un grupo grande de personas, cuyo comportamiento no había sido así anteriormente. Cuando reflexiono ante todo esto, a veces pienso que puede ser una secuela posterior al padecimiento de la pandemia o puede ser el comienzo de una nueva pandemia, en ambos casos, de ser así, vamos por muy mal camino.

Los próximos posts los dedicaré a este tema tan importante en nuestros días y en todas las sociedades. La mentira como una arma del arsenal que cada ser humano tiene. Por eso decía algún filosofo, somos animales sin garra, quizás las garras no nos hacen falta porque podemos hacer uso de esa arma que es la mentira y a través de ella conseguir, someter, calumniar y aniquilar a cualquier persona.
¿Por qué una persona se acostumbra a mentir?
Yo considero que la mentira es un habito, quizás uno de los peores que tenemos. Las personas en general empiezan a construir un habito (bueno o malo) poco a poco y en el camino, transitando los días, ese habito va perfeccionándose. Recuerdo que tenía un amigo en la secundaria el cual era un cleptómano y posiblemente uno de los mejores del mundo. Cuando pasábamos por una tienda o algún punto de venta en las orillas de las calles, el agarraba alguna cosa y nadie se daba cuenta de lo que estaba haciendo. Era un mago para mover las manos y sustraer mercancía. Estaba robando ante los ojos de la gente, pero por alguna razón parecía que la gente no lo veía. El en una ocasión me dijo, la primera vez cuesta bastante agarrar algo por el miedo y las presión, pero a medida que lo vas haciendo ganas confianza y poco a poco te transformas en un experto y así es realmente. Un maestro para algo malo. Quien empieza con las pequeñas mentiras y hace de ellas un hábito, induce al cerebro a un estado progresivo de desensibilización. Poco a poco, las grandes mentiras duelen menos y se convierten en un estilo de vida.

En la historia de la humanidad la mentira y el engaño han estado presente siempre. Las mentiras forman parte de la vida. Ocultar la verdad y fingir son actitudes normales y necesarias entre los humanos, pero si este comportamiento se vuelve compulsivo, el individuo padece un trastorno. Un grupo de científicos de la Universidad de California del Sur (EEUU) ha descubierto que el cerebro de los mentirosos compulsivos posee ciertas particularidades en su estructura que los diferencia de los \’honestos\’
Mentir activa varias áreas cerebrales que a su vez se expresan a través de la conducta, el análisis de información, la memoria y la proyección de nuestra atención. Por lo que, el cerebro de una persona que miente incrementa su metabolismo (consumo de oxígeno y glucosa) entre un 5 y un 10% durante el proceso de elaborar, decir y mantener una mentira.
Las redes neuronales que mienten son las mismas que se involucran en conductas antisociales y pueden generar adicción.
Un mentiroso al saber que puede ser descubierto incrementa sus niveles de adrenalina, glutamato y cortisol, por lo que cada vez planifica mejor las mentiras y evalúa más rápido el alcance de los resultados. De esta manera, el cerebro involucra contenidos falsos. Quien miente puede decirlos y mantenerlos, con el tiempo y puede desensibilizarse o disminuir la culpa de su contenido afectivo-conductual, adaptándose a perder los límites de decirlos para obtener recompensas o sentir la necesidad de decir más para generar emoción y placer.

Un nuevo estudio llevado a cabo por la neuróloga Dra. Marcia Castillo ha arrojado luz sobre la mente de los mitómanos, personas que tienen una compulsión incontrolable por mentir. Estos individuos tejen una red de engaños a su alrededor y, contrariamente a lo que se podría esperar, no experimentan remordimientos por sus acciones. Además, suelen poseer una hipermemoria y a menudo exhiben un talento y carisma que les gana el respeto y el afecto de su entorno cercano.
Estamos viviendo una época en que la palabra mentira es la principal protagonista. Hasta los personajes de la televisión, los políticos, los críticos viven y dependen de las mentiras que logran lanzar al pueblo y este como si estuviera en una burbuja no le da tiempo de digerirla. Pareciera que la moda actual es mentir.
Y no nos damos cuenta del daño psicológico que la mentira causa, tanto en el mentiroso como en las personas que la escuchan y el que recibe dicha información.
La conclusión que yo puedo encontrar acerca de la mentira es que el mentiroso nunca será feliz, ya que el vive en una sociedad llena de fantasía
Una recomendación que me gustaría darles para cuando tengan que lidiar con un mentiroso convulsivo es mirarles a la cara y sobre todo estar consciente de su lenguaje corporal. Generalmente, se pueden dar cuenta de que su lenguaje corporal no va acorde a la trama que esta tratando de expresar. Hay que tener cuidado de los hipócritas que mienten con el cuerpo de una forma más o menos sutil, y más o menos consciente, que muestra ante los otros la cara contraria a como se siente realmente en su interior
Generalmente, el mentiroso esta consciente de sus mentiras y las formula deliberadamente. Es importante destacar que también podemos tener mentiras inconsciente la cual se relaciona con la incapacidad de entrar en contacto real con el mundo y las personas
El que miente ve alterado su sentido de la realidad y poco a poco va creyendo sus propias mentiras. Una persona inmadura cuyo cerebros muestran ligera falta de materia gris.
Respecto a las personas a las que se engaña, rompe la confianza en uno, hace que no le tomen en serio, lo vean como una persona que no vale la pena tenerle confianza ni amistad por ser poco fiable y falso.
La mentira muestra la personalidad de una persona inmadura, que actúa como un niño, que no asume responsabilidad de sus actos y que trata de hacer siempre lo que quiere como quiere y cuando quiere. La mentira le niega a la humanidad y la suprema verdad de la vida, que acaba esclavizando y desintegrando el espíritu del que la ha alimentado
Frases del día: Para muchos, mentir es un acto de cobardía; para otros, significa un escudo que esconde el dolor de la verdad
Con una mentira puede irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver. Proverbio Judío
«No hay nada que deteste más que el hedor de la mentira» Martín Sheen
\»De vez en cuando di la verdad para que te crean cuando mientes\» Jules Renard
«El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar 20 más, para sostener la certeza de esta primera» Alexander Pope
«Cuando te das cuenta de que una verdad es una mentira, lo que sigue es la ira» Grace Slick