Frases que han causado mucho daño a la sociedad.

A veces las sociedades se ven marcadas y afectadas por los pensamientos y frases que se hacen celebres y llegan a ser parte del refranero popular o del folclore de los pueblos. Y basta con repetir esas frases una y otra ves para que la misma se meta en la médula y en el ADN de los habitantes. Quiero agregar contenido que se relacione con este tema. Empezaremos por un resumen y un ensayo corto a cerca de la frase que a continuación describimos. Una frase que nos ha paralizado a través de la historia. Una frase que nos ha hecho sentir confortable, que nos ha llevado a hacer simplemente rutinas, una fraase que ha matado al cerebro limbico ya que ha aniquilado a la innovación, a la creatividad y a la busqueda de algo mejor. Es que la frase \»Es mejor malo conocido…\». nos etiqueta con ese gran paradigma de conformismo y de mediocridad. Tenemos alas y tenemos neocorteza. Las alas no las abrimos para volar y la neocorteza no la abrimos para salir adelante y como todos sabemos los cerebros son estructuras que funcionan como los paracaidas, sirven solo cuando se abren. Espero les guste esta serie de articulos que compartire con Uds. estos dias.

Frases que han causado daño a nuestra sociedad..

Es mejor lo malo conocido…

Esa sentencia popular, define perfectamente la sociedad miedosa que construimos, la sociedad imperfecta y plagada de injusticia y desigualdad. Por culpa de ese conformismo miedoso, somos considerados borregos, a causa de nuestra incapacidad de enfrentar ese miedo al cambio, a lo nuevo, a lo incierto, seguimos esclavos en la celda que nosotros mismos construimos con nuestros miedos.
El que dirán, el como me verán, que pensaran… Pensamientos paranoicos infundidos por miedo, inseguridad transformada por la insana necesidad de agrado.

Es imposible caer bien a todo el mundo, por lógica, adaptar nuestro estado emocional, al estado que proyecta el otro o que proyecta la situación, nos desgasta y nos consume, nos disocia de nosotros y nos crea un pozo negro de miedos en nuestro ser.


Un paso, solo hace falta un paso, para vencer el miedo, cualquier miedo, afrontar ese leve movimiento debe salir desde nuestro interior, sin interferencias mentales, sin cortapisas sociales o creencias grupales. El enfrentamiento a esa situación de miedo, provoca que este desaparezca, da igual si esa situación es superable o no, hasta que no lo intentas no sabrás si es posible lograrlo, si es posible avanzar. Cruzar ese umbral te transforma, salir de ese miedo te transmuta y te convierte en sabio, te ayuda a conocerte y a conocer tus posibilidades, descubrir tus dones, hasta que no superas el miedo, tu oscuridad supera tu luz, eres ganador, eres un recurso, una materia prima.


Tu miedo da poder a los que se sirven de él. No solo te mantiene inmóvil y preso en un espacio mental, un espacio sin muros, ni barrotes, una celda de la que no es fácil escapar. Tu miedo sirve a los propósitos de tus enemigos, autorizas con tu miedo a que te exploten, es el permiso que otorgas para que te manipulen, ellos huelen tu miedo y saben que estas listo para ser depredado.


Eres lo que proyectas que eres, el miedo apesta, y tus predadores lo rastrean sin esfuerzo. Tu miedo te pone en inferioridad y da la clave al predador para que te ataque y te consuma. Da igual si es familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo… Sin son físicos o no, si son enemigos o no, tu miedo es detectado instantáneamente y te hace vulnerable. Cuanto tiempo deseas seguir preso, dudando de ti mismo, dudando de tu capacidad de superación, tomando modelos externos y copiando modos, a los que te tienes que amoldar, tú eres tu propio modelo a seguir, tu propio patrón, tu propio amo.


Llego el momento de elegir si aplicamos lo aprendido a nuestra realidad cotidiana, si los conocimientos que adquirimos los ponemos en práctica, para propiciar el cambio o si el miedo vuelve a ser nuestro recurso defensivo y conformista, y nos quedamos como estamos. Ya se acabo el tiempo en que creíamos que nos salvarían, ahora sabemos que estamos solos ante el peligro, ante lo incierto.


Si queremos cambio, debemos empezar por nosotros, sin miedo, libres, conscientes y responsables. Nuestra realidad cambiara cuando dejemos de dudar de nosotros y empecemos a confiar en el poder que tenemos.

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