Buenos días. Otro resumen de los libros del gran Eduardo Punset. En esta ocasión el viaje a la felicidad
EL VIAJE A LA FELICIDAD
La felicidad es la suma de coincidencias circunstanciales y emocionales apuntando hacia un mismo objetivo. O la felicidad es ese instante azarosamente acaecido. O quizás se trate de la resilencia, o el estoicismo, o el hedonismo. Mucho se ha hablado y estudiado, ya desde la filosofía, sobre la felicidad como objetivo. Nada más dichoso que alcanzar ese estado de paz, pero el hombre es inquietud por naturaleza, ambición.
Y frente a un status de felicidad supuestamente suspendido en el instante, se encuentra la voluntad de cambio, la necesidad de variación.
La cuestión es que actualmente, con una esperanza de vida muy alta, el tiempo se amplia y los estadios del ser humano cambian aún más si cabe, desde lo hormonal hasta lo emocional pasando por condicionantes cada vez más precipitados y cambiantes.
La ciencia también ha tomado cartas en el asunto para buscar esa fórmula de la felicidad. Y quizás resulte la panacea, o tan solo un placebo. La cuestión es que la mera intención de documentación al respecto, resulta sumamente atractiva.
El estudio del cerebro humano y su comparación con el de otras especies les ha permitido a las ciencias neurológicas abrir nuevos caminos para comprender la felicidad. Basta con explorar un poco para notar que, en el estudio comparativo de la vida emocional de los animales, hay más pistas para el viaje a la felicidad de los humanos que en todos los manuales de autoayuda disponibles en las librerías. Y, de forma más general, las diversas disciplinas científicas han ido aportando todo tipo de luces para poder entender mejor la felicidad y contribuir a que todos la consigamos. Aparte del Preámbulo de la Constitución de Estados Unidos, que establece el derecho de los ciudadanos a buscar su felicidad, son muy pocas o incluso nulas las incursiones del pensamiento tradicional que buscan promover la felicidad de las personas. De hecho, la política y la religión, dos invenciones sofisticadas de la especie humana para proteger a los homínidos del miedo y abrirle paso a la felicidad, se han convertido en fuentes de terror. Pero la ciencia, esa otra gran construcción humana, se viene planteando desde hace algunos años el reto de iluminar ese camino. Este libro intenta poner a nuestro alcance los descubrimientos científicos más recientes sobre la búsqueda de la felicidad, y los presenta bajo el modelo de una fórmula en la que se recogen y sintetizan diversos hallazgos científicos, respaldados por todo un caudal de investigaciones empíricas.
Corto resumen de los aspectos mas importantes tratados en el libro
Los seres humanos hasta hace poco vivíamos menos de 40 años por los que los recursos destinados a mantenimiento en el organismo no están desarrollados. Es más, socialmente no estamos preparados para esos 40 años de más que viven muchos. En la antigüedad, la felicidad estaba reservada para después de la muerte.
El flujo de la felicidad tiene un patrón de obsesiones sucesivas y apuntan hacia algo intangible. Ya ley en otro libro que si quieres que una empresa prospere tiene que haber una idea intangible e inalcanzable que mueva los interés… (otra vez más casan cosas de distinto eruditos).
Lo que produce el placer no es tanto la obtención de la meta como la búsqueda por eso dice que «la felicidad está escondida en la sala de espera de la felicidad». La adquisición compulsiva (ir de compras) da una satisfacción instantánea pero pronto llega la insatisfacción (y la casa llena de porquerías).
Esto es para reflexionar: Hay que colocarse por delante de las masas pero no demasiado porque sino te encontrarás solo y gesticulando. También hay que pararse a meditar porque la mayoría de las parejas se desmoronan por falta de atención a detalles banales.
Cualquier búsqueda de la felicidad basada en dinero, trabajo, etnia o salud, está condenada al fracaso. La acerca más a la ausencia de miedo.
Habla de un experimento en el que un profesor solicita a los alumnos que hablen de la catastrofe del Columbia. Al año les pide repetir en mismo ejercicio. Los resultados son distintos, lo que explique que nuestra memoria no es como la de un ordenador …. cambia.
Justifica que la que se creía la decisión de un jurado debería ser más imparcial que la de un juez, cuando se ha demostrado que es justo lo contrario. Las masas dan mucho miedito.
Habla de que los ideales de belleza no han cambiado tanto en milenios aunque los artistas han reflejado sus gustos particulares.
Las pasiones tienen fisiológicamente más peso que la razón porque las conexiones neuronales de córtex a la amígdala están más desarrolladas que en sentido contrario.
Comenta que las personas somos capaces de sufrir los mismos traumas (estrés) recordando o imaginando una situación traumática que si la viviéramos (yo cuando veo una lesión de un deportista me toco la rodilla que me rompí). Esta frase de Albert Schwaitzer es grandiosa: «La felicidad no es más que una mala memoria y una buena salud»
Habla del experimento de Selidan donde un ratón tenía la posibilidad de anular una descarga eléctrica y otros no. Los que no la tenían murieron de estrés. Punset sugiere que busquemos trabajos donde tengamos una palanca de control. Ya me lo dijo un amigo que cuando eres empresario es muy difícil que vuelvas a trabajar para nadie … es que es uno de los pocos modos de tener la palanca de control (que no significa tener todo el control).
Otro experimento con un gato enseña que si el gato no es observado (interrelación) no tratará de buscar la solución del problema. Si has visto la película Soy Leyenda ¿tendría sentido acumular riqueza, ropa de marca o posesiones si estás solo?
Habla del experimento del prisionero (actuación egoísta) y de un lagarto de la especie stanburiana donde sobreviven tres variedades: Los monógamos, los polígamos agresivos y los infiltrados que se parecen a las hembras. Los tres coexisten pero no sería posible que lo hicieran solo dos.
Habla del modelo educativo absurdo que tenemos, basado en la competición y no en la colaboración, donde se pretende que todo los niños de una edad se desarrollen igual. Ya os digo (aunque suene pedante) que tenía problemas graves de déficit de atención porque me enseñaron en mi casa a hacer raíces cuadradas cuando en el cole me enseñaban a multiplicar…. y me aburría cantidad esperando a los demás.
Por debajo de unos niveles de renta, el dinero da la felicidad. Más allá de esto, no es una garantía o puede ser causa de lo contrario. Los ingresos estimados para ser feliz aumentan con el dinero.
Afirma que hay una gran cantidad de enfermedades que son mucho más comunes entre la gente más pobre aunque tenga libre acceso a la medicina afirmando que «el estatus socio-económico condiciona irreversiblemente la salud». Irreversible porque un pobre que se haga rico será propenso a esas enfermedades (hace referencia a un estudio llamado las heridas secretas de la pobreza).
Se mete en unos líos interesantes entre líneas afirmando que : La foto de las islas Azores es evolutivamente lo que más convenía a España o «el abuso mental» que los padres impongan incondicionalmente la religión a los hijos.
Habla de que los estudiantes de empresariales son los más tramposo en la teoría de juegos.
Interesante es que el arte activa los centros de placer. Ver bailar (o artes marciales) nos permite experimentar el movimiento mentalmente sin las limitaciones de nuestro cuerpo.
Un libro con mucha sabiduría que los invito a visitar y disfrutar de todas sus páginas.