El estrés y la meditación
¿Quién no anda por la vida un poco acelerado?. Con tantas cosas por hacer y otras pendientes. ¿Quién no se encuentra en alguna situación difícil en la que no solo el cerebro de la razón está involucrado sino el resto de nuestras estructuras cerebrales?

Hemos experimentados días muy alegres pero también días que no traen consigo cosas agradables y en muchas ocasiones hemos podido manejar las situación de una manera exitosa. Sin embargo, hay días en que perdemos la calma, nos ponemos ansiosos, y nos rompemos un poco.
Cuando las cargas a las cuales está sometido nuestro cuerpo – mente es mayor y nos superan, la resistencia de nuestro sistema se quiebra y ocurre lo que llamamos estress. Es como si estuviéramos llenando un camión con desechos, llega un momento en que no hay más espacio para llenar y entonces ocurre lo que ocurre. A veces tenemos mucho que hacer y muy poco tiempo o queremos abarcar más de lo que podemos
Yo estoy de acuerdo con quien escribió la frase que el sufrimiento tiene otro nombre y se llama estrés.

Cuando una persona está feliz, contenta, alegre su organismo está produciendo la mejor química y ante esto no hay manera que el estrés entre o sea bienvenido. Así que el estado de felicidad es el que debemos buscar siempre.
El estrés generalmente es la mochila que llevamos sobre nuestros hombros. En la medida que llenemos esa mochila de tal forma que rebose estaremos produciendolo. En esa mochila entran todas las cosas de tu día a día, desde sueños, tareas, emociones, pensamientos, etc.
El estrés en su primera etapa muestra sus signos y el primero de ellos es que uno no se siente feliz. Luego vienen los dolores en el cuerpo y palpitaciones, generalmente dolores musculares como alertas del cuerpo ante una carga que cada vez se hace más pesada. y posteriormente si no es atendido a tiempo se vuelve más grave.

Hay que prestar atención a tu cuerpo de manera que puedas interpretar las señales que el te envía. La atención es como un músculo que debe ser ejercitado. Lo importante es que tu percepción este organizada de manera que des prioridad a las cosas que quieres llevar en tu mochila, te recomiendo, una linterna, una brújula y un mapa lo demas esta en tu casa. Quien viaja con poca poco equipaje siempre ira mas comodo.
Es importante que los hemisferios cerebrales como las dos alas de un pájaro estén en armonía para que el mismo pueda volar con fluidez y sin problema.
Para calmar el estrés se recomienda la meditación que no es más que lo que haces cuando te quedas extasiado mirando profundamente a una vela o una chimenea, como que el tiempo no pasara. Meditar es centrar la atención de tu hemisferio izquierdo en un objeto focal, tu hemisferio izquierdo que no tiene reloj entra en una situación de éxtasis. El objeto a enfocar puede ser un punto, un mantra, un sonido. El hemisferio izquierdo se concentra mientras el derecho trabaja libremente. Esto se hace a través de respiraciones largas y pausadas, inhalando por la nariz y exhalando larga y profundamente por la boca. Concentrándose en el momento presente, tomando conciencia del ritmo de tu respirar, el sonido del aire que entra y sale, sintiendo todas las sensaciones posibles. Hay mucha información y cursos de meditación gratis en línea a fin de practicar esta técnica muy recomendada para calmar el estrés y para incrementar el poder de la percepción y toma de conciencia. Esos secretos guardados y disponibles solo para unos pocos están disponibles ahora para todos nosotros.

Recuerda que el objetivo es buscar bienestar interior. Te resumos algunos de las estados emocionales que debemos perseguir y atrapar para nuestro sano vivir.
Si tu cuerpo se vuelve agradable, lo llamamos salud. Si se vuelve muy agradable lo llamamos placer.
Si tu mundo se vuelve agradable a eso lo llamamos paz. Si se vuelve muy agradable lo llamamos alegría . Si tus emociones se vuelven agradables, a eso le llamamos amor. Si se vuelve muy agradable lo llamamos compasión.
Si tu energía vital se vuelve agradable, lo llamamos felicidad . Si se vuelve muy agradable lo llamamos éxtasis