Calmando a tu cerebro reptil. La prisa, el miedo y la ansiedad

En el libro que estoy escribiendo relacionado con el golf y el cerebro triuno, he puesto en práctica la mayoría de las recomendaciones que en él doy y les cuento que cada vez me ayudan más. En este caso, en particular, les quiero mencionar como la apropiada respiración nos ayuda a controlar momentos de angustia, de intensidad, de reto, de miedo y de ansiedad.

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Permítanme compartir con ustedes una frase de Alexander Lowen que ilustra la importancia de lo que voy a exponer: \»Cuando respiramos profundamente, es fácil sentir lo bueno que es el mundo, lo justo y lo hermoso. Estamos inspirados. Qué trágico es, entonces, que tan pocas personas respiren libremente y bien.\»

La respiración es una de las funciones más fundamentales de nuestro organismo; sin ella, no podríamos vivir. Sin embargo, dado que respiramos de forma automática, a menudo no le prestamos la atención que merece.

No debemos dejar que nuestros instintos nos mantengan atrapados en la zona de confort, trayendo consigo pensamientos negativos y limitantes. Es vital que seamos conscientes del momento y que controlamos la entrada de aire que necesitamos. Hay que recordar que una sobreabundancia de oxígeno tampoco es beneficiosa para mantener un equilibrio adecuado.

Nuestro cuerpo trabaja constantemente para lograr un equilibrio. Cuando inhalamos, la sangre fluye del corazón hacia los pulmones, lo que crea un déficit relativo de sangre para el resto del cuerpo. Para compensar esto, el corazón aumenta la frecuencia cardíaca y bombea más sangre. A la inversa, cuando exhalamos, la sangre regresa desde los pulmones, y el corazón disminuye su ritmo. Este patrón de aumento de la frecuencia cardíaca al inhalar y disminución al exhalar se conoce como arritmia sinusal respiratoria, un indicador de un corazón saludable.

Sin embargo, cuando el cerebro reptiliano se activa y entra en un estado de alerta, tendemos a hiperventilar. Esto puede manifestarse como respiraciones rápidas y superficiales, o, por el contrario, inhalaciones demasiado profundas que superan nuestras necesidades. Ambas situaciones pueden llevar a síntomas desagradables como mareos, visión borrosa o incluso hormigueo.

Utilizar una técnica adecuada de respiración puede ayudar a reducir los niveles de alerta del cerebro reptiliano en esos momentos críticos. Presta atención a tu respiración. Hay un músculo llamado diafragma, ubicado justo debajo de los pulmones. Al descender durante la inhalación, ampliamos nuestra capacidad pulmonar. Luego, al exhalar, el diafragma se relaja y vuelve a su posición original. La clave está en ser conscientes de este proceso.

Puedes practicarlo colocando una mano sobre el pecho y otra sobre el vientre. Imagina que tienes un globo en tu abdomen. Al inhalar, permite que el aire llene la base de los pulmones, inflando el abdomen. Al exhalar, vacía completamente los pulmones y deja que tu abdomen regrese a su posición inicial.

Este proceso es simple, pero increíblemente poderoso:

  1. Toma aire por la nariz, respirando lenta y profundamente, como si ese aire te trajera nueva vida. Cuenta hasta 4. La mano del abdomen se elevará mientras la del pecho permanece quieta.
  2. Retén el aire durante 4 segundos.
  3. Exhala completamente, despojándote de toda la energía negativa, la tristeza, el cansancio, la tensión y los malos recuerdos. Libérate de todo lo negativo y comienza a reconectar contigo mismo.

Después, inhala de nuevo con profundidad, recibiendo frescura que poco a poco te alivia. Haz silencio en tu interior, permitiendo que se disipan todos los miedos y se calmen los pensamientos negativos. Deja que cada parte de tu cuerpo se relaje serenamente.

Repite este proceso tres veces y notarás un gran cambio en tu organismo, en tus creencias y en tu estado mental.

Practicando esta forma de respirar, podrás hacerlo en situaciones cotidianas: en el autobús, mientras esperas en una larga fila o en momentos de estrés y ansiedad. Con el tiempo, comenzarás a observar cambios significativos en tu cuerpo y estado emocional.

Esta técnica ancestral es muy sencilla y ofrece resultados altamente satisfactorios. Te animo a comenzar esta práctica y te invito a compartir cómo te sientes y cómo ha sido tu experiencia. Por ahora, les dejo con muchas emociones y buenas vibraciones.

La frase del día: \»Recuerda respirar. Después de todo, es el secreto de la vida.\» – Gregory Maguire

\»La calidad de tu respiración expresa tus sentimientos más profundos.\» – T.K.V. Desikachar

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