Como manejar Nuestro Legado Genético

La herencia genética de nuestros padres tiene un papel fundamental en nuestras vidas, y esto va más allá de las características físicas. En este post, exploraremos cómo los tres cerebros (el cerebro reptiliano, el cerebro límbico y el neocórtex) se relacionan con la herencia de nuestros padres y cómo podemos aprovechar las cualidades positivas mientras gestionamos los aspectos negativos.
1. Los Tres Cerebros: Un Breve Resumen
– Cerebro Reptiliano: Este es el más primitivo y controla funciones básicas como la supervivencia y las respuestas instintivas. Muchas veces, refleja patrones heredados como reacciones emocionales o comportamientos de respuesta rápida.
– Cerebro Límbico: Encargado de las emociones y el vínculo social. Aquí es donde se almacenan los recuerdos y las experiencias emocionales. La forma en que nuestros padres manejaron las relaciones y emociones puede influir en cómo nosotros lo hacemos.
– Neocórtex: Este es el cerebro más avanzado que permite el pensamiento crítico, la planificación y la reflexión. Aquí es donde podemos hacer cambios conscientes con base en lo que heredamos.
2. Heredando lo Bueno
Imagina que tus padres fueron personas resilientes que manejaron bien el estrés. Gracias a esta herencia, es probable que también desarrolles la capacidad de enfrentar desafíos. Por ejemplo, si tu madre siempre supo cómo calmarse en situaciones de crisis, puedes aprender a hacerlo observando su ejemplo y aplicándolo en tu propia vida. Aquí, una buena herencia se convierte en una ventaja que puedes usar para mejorar tu bienestar.
3. Evitando lo Negativo
Por otro lado, si uno de tus padres tenía tendencias a la ansiedad o problemas de control emocional, es posible que esto también se herede. Sin embargo, aunque esto pueda parecer un gran obstáculo, tienes el poder de gestionarlo. Usando el neocórtex, puedes tomar decisiones conscientes para desafiar esos patrones. Por ejemplo, si tiendes a reaccionar de manera ansiosa, puedes practicar técnicas de relajación o meditación que te ayuden a calmarte en momentos difíciles.
4. El Vínculo entre Genética y Elección
Es crucial recordar que la genética no es un destino inevitable. Aunque heredamos ciertos rasgos, nuestras decisiones y aprendizajes pueden modificar su impacto en nuestras vidas. Investigar sobre la inteligencia emocional, la comunicación efectiva y el autocuidado son formas de fortalecer el neocórtex y contrarrestar cualquier herencia negativa.
5. Ejemplos Prácticos
– Desarrollar la Empatía: Si tus padres te enseñaron a ser compasivo, puedes seguir ese legado convirtiéndote en un buen oyente u ofreciendo tu tiempo como voluntario.
– Manejar el Estrés: Si provienes de una familia que tiende a la sobrecarga emocional, podrías beneficiarte de técnicas de gestión del estrés como el yoga o la terapia, promoviéndote un entorno más saludable.
Conclusión
Al final del día, la herencia genética de nuestros padres puede influir en quiénes somos, pero no nos define por completo. Usando nuestras capacidades cognitivas, podemos elegir qué aspectos de esa herencia adoptar y cuáles trabajar para mejorar. De este modo, en vez de ser víctimas de nuestra genética, podemos ser protagonistas de nuestras vidas, fortaleciendo lo que nos sirve y transformando lo que no.
Frases para hoy: Entender a los tres cerebros te ayuda a manejar tu herencia genética
La genética puede impactar tus respuestas instintivas y emocionales
