El Cerebro Reptil y la Neo corteza: Comprendiendo Nuestros Juicios

Buenos días a todos ustedes. Quero compartir esta pequeña escritura en la que nos concluye que Pensar nos cuesta trabajo y es por eso que tendemos a reaccionar sin pensar de manera de ahorrar energía. Y allí está la eterna pelea entre la razón y el instinto. Si nos dejamos controlar por el reptil, estaremos exponiéndonos mucho y juzgando sin tener una evaluación de la situación en la que nos encontremos.

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En nuestra vida cotidiana, muchas veces nos encontramos en situaciones de conflicto donde, en lugar de razonar y entender, lanzamos juicios rápidos sobre los demás. Esto sucede, en gran parte, porque nuestra mente tiende a funcionar más desde el llamado \»cerebro reptil\» que desde la \»neo corteza\». Pero, ¿qué significa esto realmente?

El Cerebro Reptil: Instintos Fundamentales

El cerebro reptil es la parte más primitiva de nuestro cerebro. Su función principal es la supervivencia, siguiendo instintos básicos como la lucha o la huida. Este sistema nos ayuda a reaccionar rápidamente ante situaciones de peligro, pero también nos lleva a juzgar y etiquetar a los demás sin considerar el contexto en el que se encuentran. Cuando actuamos desde este cerebro, tomamos decisiones rápidas e impulsivas basadas en reacciones automáticas y emociones, sin profundizar en la realidad que nos rodea.

La Neo corteza: La Sede del Pensamiento Racional

Por otro lado, la neo corteza es la parte del cerebro responsable del pensamiento consciente y racional. Esta es la región que nos permite razonar, planificar y tomar decisiones complejas. Sin embargo, utilizarla requiere esfuerzo, pues demanda concentración y un uso consciente de nuestros recursos mentales. En muchas ocasiones, cuando nos encontramos ante un conflicto, la fatiga emocional o mental nos lleva a evitar el trabajo de pensar con profundidad. En consecuencia, optamos por juzgar de manera automática, sin detenernos a analizar la situación con claridad.

Los Juicios Rápidos y Su Efecto en Nuestras Relaciones

Cuando emitimos juicios apresurados, a menudo lo hacemos porque es más fácil que reflexionar. Este tipo de juicio instantáneo puede ser perjudicial, ya que no solo afecta nuestra percepción del otro, sino que también puede generar malentendidos y conflictos innecesarios. Es importante recordar que cada persona actúa desde su propia historia y contexto. Por lo tanto, lo que vemos en los demás a menudo refleja más sobre nosotros mismos que sobre ellos.

Un Cambio de Perspectiva: Pensar Antes de Juzgar

La próxima vez que te enfrentes a una situación conflictiva, intenta hacer una pausa. Respira profundamente y dale la oportunidad a tu mente de conectarse con el razonamiento. Pregúntate qué circunstancias pueden estar influyendo en la conducta de la otra persona. Reflexiona sobre si tu reacción se basa en una percepción inexacta o un juicio basado en tus propios miedos o inseguridades.

Recuerda que no es necesario tomarlo de forma personal. Cada quien ve el mundo desde su propia perspectiva, y el juicio que emite otro habla más de su propia historia personal que de ti.

Conclusión

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El cerebro reptil y la neo corteza representan dos formas de interactuar con el mundo: una rápida y emocional, y la otra reflexiva y racional. Al ser conscientes de estas dinámicas, podemos elegir responder de manera más considerada y menos reactiva. En última instancia, aprender a equilibrar ambos sistemas nos permitirá construir relaciones más sanas y comprensivas. Así que, la próxima vez que sientas la necesidad de juzgar, recuerda tomarte un momento para pensar. ¡Tus neuronas te lo agradecerán!

Frases para hoy: Pensar antes de juzgar nos ayuda a ver cada situación desde diferentes perspectivas

El proceso de pensar es complejo y requiere mucha energía; juzgar simplifica, pero a menudo distorsiona la verdad

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