El tercer cerebro en la evolución está circunscrito a la neocorteza, la zona racional, lógica, es el cerebro más joven pero capaz de razonar, pensar, de sacar su cuenta, comparar, confrontar, emitir juicios, cuestionar, dudar, preguntar, libre de creencias y amante de los conocimientos, de lo que tiene fundamento, aquí predominan los hechos, las realidades, las experiencias. Maclean le llama “el cerebro racional”, Kahneman le llama “el sistema de pensamiento II o lento” porque “procesa la información de manera lógica. Requiere un esfuerzo deliberado. Aplica un enfoque deductivo e inductivo en la resolución de problemas. Solo puede actuar paso a paso, de manera lenta y secuencial; además, para que crea que una decisión es acertada requiere de pruebas y lógica” ; por lo tanto, aquí no caben ni las intuiciones ni el carisma. Goleman la denomina “la vía superior”, Rita Levi la llama “el cerebro joven pero capaz de razonar” y Michio Kaku “la conciencia de nivel III”. Es lo que podríamos llamar “el voto inteligente” en la actual contienda electoral, mal llamado por las encuestadoras como “los indecisos”; cuando es todo lo contrario; es el voto bien pensado, reflexionado y el que escoge el daño menor y que, al final, decide las contiendas electorales. Saque Ud. su cuenta ¿Qué candidatos apuntan a esta zona del cerebro? Creo que ninguno o muy pocos, porque no les conviene. Esta zona del cerebro no es manipulable ni influenciable, requiere información, convencimiento, demostración y predictibilidad. Contra este muro no hay campaña que valga sino el valor intrínseco del candidato.