La mentira pasa a ser el arma de los políticos

La mentira, la manipulación-ocultación de información, y la tergiversación han estado presentes en la vida pública desde el imperio griego y romano hasta la Edad Media europea, pasando por las primeras dinastías chinas, la ausencia de veracidad ha acompañado a las élites políticas

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La historia nos ofrece hasta la saciedad ejemplos de cómo las mentiras y las medias verdades han sido herramientas del poder de casi todos los grandes gobernantes.

La mentira y la política suelen caminar juntas, son compañeras de viaje y no se estorban. Hay que mentir bien y conseguir que haya siempre un punto de verdad que esconda la mentira.

Se miente y se habla sin mesura. A pesar de los hechos y de las evidencias. La política es como el periodismo. Lo que se dice hoy se puede corregir en la edición de mañana. Y si la mentira o falsedad no se puede disimular, se publica una fe de erratas y aquí no ha pasado nada.

¿Mienten los políticos? La desafección hacia la clase política se ha forjado en parte en la creencia de que todos ellos mienten y además con impunidad. Los sondeos recogen desde hace años un nivel alto de desconfianza hacia la política que apunta en ese sentido.

La distracción, el lanzar al ruedo un trapo rojo, de manera que la población se concentre más en el trapo mismo que en la realidad que esta viviendo, es también una técnica de los políticos para que el ciudadano desvíe la atención de lo importante y se fije en un punto de interés alternativo que no compromete la realidad adversa para cada ciudadano.

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Hay políticos que mienten algo y a veces, y otros intentan mucho no mentir. Los que más mienten son los corruptos para intentar tapar sus actos, es evidente y explica un determinado tipo de mentira.

Los efectos de la mentira en política suelen tener consecuencias en la vida de los ciudadanos y es un factor que influye en el rechazo hacia ese comportamiento, que tiene una dimensión pública. Pero no está claro que a los políticos se les censure por mentir en la misma medida que se hace en el ámbito privado.

No debería haber diferencias entre la mentira social y la política. La mentira siempre persigue encubrir algo que está mal o hacer ver que has hecho algo mejor de lo que es. Creo que el problema radica en que como todos sabemos que los políticos mienten, nos hemos acostumbrado a ello y ya no nos sorprendemos, y de esa manera esta sociedad se esta yendo por el abismo. Ellos nos toman como tontos e inútiles y eso es lo que realmente nos molesta, más no las consecuencias de las mentiras dichas.

Podemos decir también que las opiniones disfrazadas en política tienden a ser mentiras, solo que ellos usan un lenguaje confuso de manera de confundir al lector

Hoy en día entre los diversos políticos del mundo, no hay un diálogo de respeto, un debate de altura, ahora aplicamos por el desgaste emocional que el que grite más puede ser el que tenga la razón. Definitivamente, esta sociedad esta mutando hacia hábitos muy negativos

La mentira se ha vuelto la reina de las conversaciones y a tal punto que las personas están tendiendo hacia no creer en nadie. Sin embargo, al final del día cada persona quiere confiar en alguien de manera de sentirse mejor y es allí donde muchos se aprovechan de las oportunidades para introducir sus mentiras y convencer a otros.

Aunque los políticos pueden mentir, la ciudadanía tiene la posibilidad de castigarles electoralmente si se siente engañada o defraudada. Sin embargo, muchos de los electores convencidos por un candidato votan por el de manera automática e irracional, por conveniencia, por tradición familiar, o por cualquier otra razón, y el llamado voto castigo no se hace efectivo y de esa manera el político seguirá mintiendo.

Por eso hay que estar de acuerdo en que algo peor que un político corrupto es un ciudadano que lo defienda.

Frases del día Como el mentiroso es libre para decorar sus ‘hechos’ con el fin de adaptarse al beneficio y el placer, o incluso las meras expectativas, de su audiencia, tiene más posibilidades de ser persuasivo que el relator de la verdad. Hannah Arendt

La mentira política se vive en todos los sistemas y en todos los países. El político miente como podemos mentir todos. Lo que ocurre es que la mentira política tiene efectos más devastadores porque se miente a toda una sociedad.

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