La vida es un sueño, pero no puedes quedarte dormido!!!

Dicen varios poetas y filósofos que cada vida es un sueño que en muchas personas se hace realidad y en otros una simple fantasía

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El ser humano es capaz de soñar, de hacer todo cuanto esté sus manos por lograr ser feliz, superando obstáculos y logrando sus metas día a día. Una carrera de larga distancia y de mucha paciencia

Para vivir bien, para sentirte pleno, para encontrar la tranquilidad, estar en donde quieres estar y como lo deseas, felicidad plena, has de plantearte metas que puedas cumplir y que te permitan seguir adelante. Metas que sean alcanzables, sueños que estén al alcance de ti.

Soñar te hace avanzar, buscar lo mejor de ti mismo para esforzarte y ser cada día una mejor versión de ti mismo. No debemos robar el sentido a la vida jamás. Y soñar nos hace libres, nos permite ser quien de verdad queremos ser. Solo cuando tenemos objetivos claros y concisos y la voluntad férrea de hacerlos realidad, somos capaces de ser personas plenas

Es saludable soñar sobre lo que ansiamos, siempre que no nos aferremos al sueño y no pongamos nuestra fuerza de voluntad y trabajemos en dicho sueño. No creas que porque tu sueño lo ves claramente en tu mente, el se hará realidad. No, hay que trabajar para lograrlo.

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Debemos emprender planes pragmáticos para cumplir objetivos en lugar de andar soñando despiertos. Esto implica comparar nuestros anhelos con la realidad, identificar obstáculos y encontrar la mejor forma de evadirlos.

Cada sueño es un terreno íntimo, cuyos únicos exploradores somos nosotros mismos. Visto así, soñar es hacer, cada noche, un vital viaje a lo desconocido: a las representaciones que hacemos del mundo, a lo que vivimos, y a veces a lo que ni siquiera sabíamos que sabemos y que solamente soñando podemos develar.

Por eso, soñar era visto por los padres del psicoanálisis –Sigmund Freud y Carl Jung– como un momento de la vida tan importante como la vigilia, que es capaz de revelar rasgos fundamentales de la personalidad, cosa que, dicho sea de paso, le apasionaba estudiar a Jung.

Así que soñemos con los pies en la tierra y con los ojos abiertos, internalicemos nuestras emociones y analicemos como actuar para que nuestros sueños puedan ser alcanzados y disfrutar de ellos. Suerte en ese viaje que vas a emprender.

¿Y si los sueños no se cumplen, Que pasa?

No pasa nada, observa todo lo aprendido en el viaje por alcanzar el sueño. Toda la experiencia que queda y haz un análisis critico de que pudo haber faltado para ser exitoso. Olvídate y erradica de tu diccionario de la vida la palabra fracaso. No hay fracaso, solo hay lecciones que de una u otra manera tenemos que aprender para seguir creciendo. Es mejor fallar en un intento que hacer las cosas terriblemente mal. Sigue adelante con tus sueños, con tus metas, con tus valores, con tus ideales y sé inteligente emocionalmente para seguir abriendo caminos y las puertas a la felicidad

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