Este post nace de una historia que tuve recientemente cuando visite al dentista.
Como les escribe en uno de los post anteriores, un buen hábito que la mayoría de los seres humanos cultivamos es el de cepillarse los dientes. Y eso lo hemos aprendido desde muy pequeño. Unos se cepillan hasta tres veces al día después de cada comida y quizás hay muchos que lo hacen con menos frecuencia diaria.
Nuestra boca es el espacio ideal para mantener hongos, virus, protozoos y, al menos, 700 especies de bacterias que viven en ella. Estos microorganismos inician el proceso de digestión y cuidan de la salud oral, pero también pueden desencadenar desdichas de las que el mal aliento y la acumulación de placa son solo el principio. Pero tenemos la herramienta adecuada para defendernos.

La salud no solo es bucal, sino que puede afectar la salud en general. Cualquier desarreglo en el normal funcionamiento de la cavidad bucal repercute en otras partes del cuerpo. Por consiguiente hemos tomado nota de los procesos de formación de caries, las extracciones dentales, etc. A esto hay que agregarle el traumático tratamiento clínico para mantener los dientes y el alto costo de mantenimiento de los dientes.
Ahora Uds. se preguntarán la pregunta referente al enunciado en este post. Cuando un buen hábito nos trae problemas y no nos damos cuenta. Si, en efecto, cuando un habito no es efectuado de la manera científicamente o técnicamente correcto, encontraremos que el resultado del mismo puede ocasionar problemas a nuestra salud.
La acción de cepillarse los dientes la tenemos tan automatizada que no nos paramos en pensar si realmente lo estamos haciendo bien.
Llevamos miles de años usando el cepillo dental y todavía lo hacemos mal

En la mayoría de las ocasiones, después de visitar al dentista, es cuando nos hacen ver que no lo hacemos bien y que tenemos que reajustar la rutina.
A la Dra. que me atendió le pregunte que porcentaje de sus pacientes práctica el habito de limpieza dental correctamente y me dio una cifra escalofriante. Cerca del 40 % de los atendidos no aplican el procedimiento correcto. Esto trae como consecuencias inflamaciones de las encías, desgaste del esmalte te los dientes, acumulación de materia residual en los dientes, etc.
Uno de los vacíos que yo observo es como las compañías de producción de pasta dental no hacen una mejor campaña de publicidad y educación a fin de que todos nos cepillemos de la manera correcta. Para ellos el fin es mantener sus monopolios y vender y vender los productos y no mejorar la educación de los consumidores.
A continuación unos datos estadísticos del año pasado relacionado con la higiene bucal en España. 28 enero 2021
El 72% de los adultos de entre 35 y 44 años se cepillan los dientes más de una vez al día
La frecuencia del cepillado ha mejorado, notablemente, en todos los grupos desde 2005, pero todavía no ha alcanzado el nivel deseable y necesario para un buen mantenimiento de la salud oral. Esta frecuencia ha aumentado en el periodo 2005 2020 del 53,1% al 76% en los jóvenes de 15 años y del 57% al 71,6% en los de 35 a 44 años. En el grupo de mayores, un 18,7% no tiene una higiene oral regular, aunque ha mejorado respecto a 2005, donde el porcentaje era del 24,8%.
La Encuesta de Salud Oral en España 2020 concluye que la higiene oral de los españoles va mejorando de forma continuada, pero debe mejorar todavía más y tener su reflejo en la recuperación de los índices de salud periodontal.

El Consejo General de Dentistas recuerda que una correcta higiene bucodental pasa por cepillarse adecuadamente los dientes al menos 2 veces al día, con una pasta dentífrica fluorada. Debe completarse mediante una higiene interdental diaria, limitar el consumo de azúcares, evitar el tabaco y el alcohol, mantener una dieta sana y realizar visitas periódicas al dentista.
Consejos para cepillarse los dientes
- Lo ideal es cepillarse los dientes después de cada comida, pero como esto en ocasiones no es posible, como mínimo deberíamos cepillarnos los dientes después de comer y antes de ir a dormir.
- Es recomendable esperar unos 20 minutos después de comer, ya que al comer se desequilibra el pH natural de la boca y los ácidos pueden atacar el esmalte.
- Importante cepillarse las encías con suavidad. Si sangran puede ser un signo de gingivitis por la acumulación de sarro.
Ahora que conoces que los hábitos hay que aplicarlos correctamente para que cumplan su buen objetivo, te invito a que reflexiones con relación a tu hábito de higiene bucal. Estás conforme con tu manera de hacerlo, de lo contrario visita a tu dentista y que te explique la mejor manera de realizarlo. Nunca es tarde para cambiar o reemplazar algo que no esta funcionando correctamente.
También me gustaría que pensaras en otros hábitos relacionados con la salud que aunque los practicamos, quizás pudiéramos estarlo haciendo de la manera incorrecta. Por ejemplo, apropiada postura al sentarse, manera correcta de hacer ejercicios en el gimnasio, caminar de la manera más apropiada, dormir en la posición mejor para no causar problemas a tu cuerpo, etc.