Continuando con el fascinante mundo del cerebro básico o reptil, quiero compartir algunas de las características, funciones más importante de esta estructura cerebral. Ya te has dado cuneta de la importancia que tiene este cerebro, el más viejo que llevamos en nuestro cráneo.. Prosigamos con algunos rasgos de el y poco a poco aprendamos a conocerlo más en profundidad.
Unas Características de este cerebro
“La parte reptiliano del comportamiento del Cerebro Triuno es aquella dimensión más misteriosa, difícil e intratable de nuestros ser. Y aún más comprenderla es perdonarnos, aceptarnos y amarnos y entonces hacerlos con aquellos con los cuales entramos en contacto. En la raíz está comprender. Comprender que la manera en que nosotros nos comportamos y reaccionamos hoy, está enraizada en como nosotros y nuestros padres se comportaron y reaccionaron en un tiempo pasado, Comprender cuáles son los patrones que me benefician y cuáles me causan problemas y comprender como reemplazar patrones enraizados profundamente que no queremos dejar, con nuevos patrones que deseamos incorporar”. Dennise D de Ney (maestra, escuela Mead, 1990)

El reptil no es reflexivo y, actúa de manera inconsciente y por instinto. Al tener como función principal encargarse de nuestra propia supervivencia, es el encargado también de que se nos dificulte lograr nuestros objetivos personales, ya que se siente seguro únicamente estando en un terreno conocido.
El reptil no le gusta, no acepta, no tolera el cambio, le gusta vivir en las rutinas, en lo conocido, en la comodidad del momento. Cuando se encuentra en un lugar o situación desconocida, se siente sumamente amenazado y prefiere huir y escaparse antes de enfrentarse a algo nuevo. Una serpiente va y vuelve de un lugar a otro por la misma senda. Si le cambian la ruta se ve estresada y hasta cambia su piel. No te ha ocurrido a ti, que vas y vuelves de tu trabajo siempre por la misma ruta. Te has encontrado con un atajo, una reparación de la vía y te divierte por otros caminos, recuerda como reaccionaste. Se disparó tu reptil y te estresaste por el momento hasta que poco a poco entro la razón y lograste volver a encontrarte contigo mismo.
Quieres controlar a tu reptil, empieza a ser cosas diferentes dentro de tus rutinas para que poco a poco el pueda ir tolerando el cambio. Haz ejercicios diarios variados. Camina hacia atrás, de lado, dando saltos pequeños. Trata este ejercicio y verás que no es fácil cambiar, pero con el tiempo el va tolerando los cambios

La supervivencia. Nos mantiene protegidos ante cualquier amenaza que se presente y así mismo poder asegurar nuestra supervivencia. Si no sabemos controlarla, nos puede impedir lograr nuestras metas y objetivos vitales a la hora de enfrentarnos a situaciones nuevas. Esto es porque percibe las nuevas situaciones como posibles amenazas y prefiere quedarse en el “área de confort”.
Anteriormente, en la época de las cavernas, un problema de sobrevivencia era un depredador. Así el reptil estaba programado. Hoy en día los depredadores o problemas de sobrevivencia puede ser, un atasco en la vía, la presentación de un examen, una reunión importante, un cobrador en la puerta y no tienes como pagar. Una discusión acalorada, etc.
Evita el dolor. Otra función importantísima del reptil es que se encarga de buscar el placer y todas aquellas sensaciones que le resulten agradables a la persona. No quiere que pasemos por el dolor. Por esta razón tenemos un circuito de recompensa que queda grabado, de manera que tendamos a realizar con frecuencia las cosas que nos gusta más.
Comportamiento territorial. Se trata de uno de nuestros propios instintos de supervivencia, lo que nos hace que tendamos a defender nuestro hogar y así mismo cuidar de las personas más cercanas a nosotros y nuestras pertenencias. Nos sacrificamos por el equipo de football, nos enfurecemos cuando invaden nuestro territorio, nos exaltamos cuando escuchamos el himno patrio, etc.

Necesidad de apareamiento. Para asegurar la supervivencia, el cerebro reptil sé encargar de activar nuestro instinto y motivación sexual que provoca que nos atraigan otras personas. La necesidad de dejar descendencia de manera que se multiplique la prole.
Vamos viendo como el reptil es casi un amo de nuestro cuerpo y de muchas de nuestras acciones. Algunas veces pensamos que hacemos cosas con la aplicación de la razón, de la neo corteza y hoy en día se está demostrando que es bajo la acción del cerebro reptil que las estamos realizando. A veces la razón no tiene la razón y se imponen otras cosas como el sentir y los instintos.
En la próxima entrega más características de este fabuloso cerebro.
La frase de hoy: traten de no sacar a pasear a su cerebro reptil. Déjenlo tranquilo haciendo su trabajo de supervivencia y aliméntenlo con equidad con comida, techo, bebido y sobre todo sexo. Un hombre bien atendido será un buen reptil y esa es una de las maneras de poder controlarlo, manejarlo o gerenciarlo.
Suerte y hasta la próxima.