La interesante teoría del cerebro triuno elaborada por Paul D. MacLean (1 de mayo de 1913 – 26 de diciembre del 2007) y aceptada por muchos científicos, es sencilla, fácil de entender y de gran valor para todos.
Paul fue un médico norteamericano y neurocientífico quien hizo contribuciones significativas en los campos de la psicología y la psiquiatría. Su teoría evolutiva del cerebro triuno propone que el cerebro humano está compuesto de tres estructuras cerebrales y una de ellas, como es el caso de la neo corteza, está dividida en dos hemisferios.
La realidad de la teoría es la presencia de tres cerebros en uno: el reptiliano, el límbico y la neo corteza, los cuales han ido evolucionando con el paso del tiempo.

Paul MacLean, se centra en aspectos funcionales. El propone que la especie humana, a lo largo de la evolución, ha ido modificándose en cuanto a su morfología cerebral. Pero en lugar de verlo como un proceso de cambio global y unificado, lo describe a través de un desarrollo en el cual surgieron nuevas e independientes estructuras del cerebro que operan cada una con sus propias características individuales. De acuerdo a Paul MacLean.
“Radicalmente diferentes en química y en estructura. Y en un sentido evolutivo separado por innumerables generaciones. Los conjuntos neuronales constituyen una jerarquía de tres cerebros en uno. Tres formaciones evolutivas que puedes imaginarte como si fueran 3 computadores biológicos interconectados. Cada uno con su propia inteligencia, su particular subjetividad, su sentido del tiempo y espacio, su conveniente memoria y su única función motora”.
Tres formaciones que son capaces de operar, de alguna forma, independiente. Por orden de aparición en la historia evolutiva, esos cerebros son: primero el básico o reptiliano, le sigue el mamífero o límbico y por último la neo corteza de vida superior dividida en dos hemisferios.
Recuerda que esa mente que tienes es la herencia de hace millones de años, todo lo que te ha llevado en construir lo que ahora posees para no utilizarlo efectivamente en todos los entornos de tu vida. Es una lástima, ¿verdad?
En los próximos posts les indicaré como entender y comunicarnos con nuestras estructuras cerebrales para sacar el máximo provecho y por consiguiente mejorar nuestras vidas.
La frase de hoy: “Es como si en nuestra cabeza convivieran un cocodrilo, un caballo y un ser humano, y que las decisiones las tomaran entre los tres, aunque no siempre de mutuo acuerdo” Paul MacLean
Saludos a todos