Para dar un vistazo a las emociones hay que entrar en el cerebro límbico. Esa estructura fantástica que esta debajo de la corteza cerebral, allí justo detrás de tu nariz.
El cerebro de las emociones, el que controla nuestros estados de ánimo, nuestras emociones y las neurociencias están descubriendo que son estos estados lo que regulan y gobiernan directamente la salud de los órganos de nuestro cuerpo
Los estados de ánimo no son ideas falsas, ni egoísmo, ni estados molestos de mala conducta, ni son externos a nuestra esencia real. Los estados de ánimo constituyen la información que proviene de nuestro cerebro límbico, así como los pensamientos son la información proveniente de nuestra neo corteza.
Los estados de ánimo no son como los pensamientos: no comienzan con una mayúscula ni terminan con un punto.
Ni son como el arte: no se pueden enmarcar como un cuadro, ni son delimitados como una escultura.
Los estados de ánimo permean como la neblina: es difícil decir cuando comienzan, cuándo se levantarán, cuán densos llegarán a ser.
Es claro que no podemos aproximarnos a este cerebro como lo hicimos con la neo corteza. Algunas veces los estados de ánimo son como relámpagos, otras veces como truenos: golpean y retumban.
Si estamos en el sitio equivocado nos golpean; parece que lloviera antes, durante y después. Frecuentemente nos dejan indefensos y empapados
Hemos sido criados con un concepto errado de las emociones, de hecho entendemos poco de ellas, las ignoramos casi por completo. Estamos centrados más en el uso de la neo corteza con su hemisferio izquierdo más activo. Buscamos por las cosas lógicas, que podamos entender. La causa y el efecto, el principio y el fin, la rutina para no salirnos de nuestra zona de confort y así pasan los días y las emociones se mantienen cuasi escondidas
Pareciera que las emociones son una molestia, un fenómeno indomable que aparece en la difícil edad de los dos años y que luego debemos enfrentar durante la adolescencia.
Todos conocemos del poder de las emociones y en especial las que son poco agradable. Ellas rompen familias y causan divorcios. Se manifiestan por medio de conductas extrañas y por eso tenemos clínicas especiales. La violencia es catalizada por las emociones como la ira y la rabia. Las cárceles están llenas de gente que no pudo manejar sus emociones, su cerebro límbico se fue fuera de control dando paso a los instintos más primitivos del cerebro reptil
No nos gustan las emociones. Nos hacen sentir débiles y fuera de control. Preferimos obviarlas, hacernos los locos y seguir adelante sin saber que el efecto de ellas se va acumulando hasta que llega el momento de estallar.
Se hace urgente y necesario encontrarnos con nosotros mismos a través de un mecanismo que nos permita sentir de la misma manera que tenemos la libertad de pensar. No podemos seguir escondiéndonos detrás de una puerta dejando que las emociones socaven nuestro piso. Es el momento de sentirlas y aprender a entenderlas de manera de conocer el mensaje que ellas nos trae.
Las emociones están con nosotros desde los dos años y permanecerán allí hasta nuestra muerte. Las emociones no desaparecerán de tu cuerpo por consiguiente es vital aprender a convivir con ellas.
¿Estás preparado para aprender más de tus emociones y subir tu EQ?