En el post pasado les mencione acerca de los miedos y los miedos más comunes que tienen todos los seres humanos. Les indique solo 5 de esos miedos. Hoy quiero comentarles acerca del mecanismo que ejecutan nuestros cerebros cuando nos vemos en una situación de peligro, miedo o estrés. La naturaleza es sabia y siempre estará actuando a través de nuestros cerebros para protegernos; es decir para la sobrevivencia, para el ahorro de energía y para evitar el dolor.
Recuerden nuestro cerebro Limbico y sus dos amígdala, ese órgano que es el avizor de peligro de nuestro organismo. Comúnmente se le denomina mecanismo de Lucha o Huida, aunque también podría incluir la parálisis (o congelamiento, que es el término científico y que muchos habremos experimentado en alguna ocasión). Este mecanismo funciona ahora de la misma forma en que lo hacía millones de años atrás. No ha cambiado nada, salvo que ahora tienes Internet, libros, documentales, etc. Y ahora puedes recordar cuando te pasó a ti y decir: Oye, pues es verdad que fue eso lo que sentí.

¿Qué nos sucede cronológicamente ante un eventual peligro?
1) Lo que daríamos a llamar Cerebro Racional o la neocorteza sobre todo las funciones ejecutivas llamada corteza prefrontal (pensamiento y razonamiento), situado en la corteza cerebral, se embota. Nuestra memoria no resulta imprescindible, así que es posible que en esos momentos no seas capaz de articular un gran discurso, y que ni siquiera te acuerdes de la matrícula de tu coche. La memoria que necesitas para sobrevivir está guardada bajo llave en el cerebro primitivo (Limbico-reptil), y es muy básica, así que no podrás elegir entre un largo repertorio de opciones.
2) El Cerebro Primitivo toma el control, es decir baja las palanca del cerebro inteligente o racional La señal visual o sonora que te alarmó ha sido recibida por la amígdala (en realidad son dos amígdalas), y toma las primeras decisiones en consecuencia. <esto sucede debido a que el sistema primitivo es 250 veces más rápido que la neocorteza y en situaciones difíciles no hay tiempo para pensar sino para actuar y luego evaluar. Se activa el Sistema Nervioso Simpático sin que tu te enteres hasta que empiezas a sentir los respectivos cambos fisiologicos.

3) El cerebro Limbico envía una orden a las Glándulas Adrenales (encima de los riñones), y estos segregan Cortisol y Adrenalina. Estas hormonas son muy potentes y te van a mantener en un estado de alarma de alta alerta. Esto te proporciona la energía necesaria para reaccionar con enorme eficacia, incluso aunque no te des cuenta. Durante este proceso que ocurre en fracciones de segundo esta tú subconsciente actuando sin que tú te enteres, tu Cerebro Primitivo está protegiéndote.
4) Empieza el proceso de ahorro de energía y dolor. La respiración y los latidos del corazón aceleran su ritmo para incrementar la cantidad de sangre y oxígeno que se dirige hacia los músculos implicados. Los órganos no esenciales para la supervivencia inmediata (como la digestión) ven interrumpido su flujo de sangre. La boca se seca. El páncreas segrega más insulina para incrementar la producción de glucosa en las zonas y músculos que deberán actuar como resortes. Como consecuencia, se aumenta la sudoración. Puedes incluso llegar a temblar por la tensión. De nuevo sin tu conocimiento de causa todo esto está pasando en forma automática, tu solo sientes el resultado de un complejo sistema actuando en tiempo real.

5) Los músculos se tensan y las pupilas se dilatan para enfocar tutra atención. Incluso puedes adoptar la visión de túnel. De hecho, se intensifican los sentidos. Un dato curioso es que pareces verlo todo en cámara lenta. ¿Eso te da más tiempo para reaccionar, verdad? No es magia, es adrenalinapura, una poderosa hormona que ayuda en ocasiones como esta a proteger la vida. En otras ocasiones causa sufrimiento conocido como estrés.
6) ¿Estás de acuerdo con que todas estas decisiones te han mantenido con vida hasta el momento?
Ahora analicemos la situación. La película que te he pintado puede ser cierta o no puede serlo. De cualquier manera los cerebros primitivos la han tomado como cierta y has iniciado un proceso de autodefensa que involucra todo una serie de órganos de tu cuerpo. Si fue verdad hemos simplemente pasado un susto y hemos logrado mantenernos vivos. Te has puesto a pensar si no es cierta, cuanto deterioro hemos sometido a nuestro cuerpo – mente. Es por eso que debemos estas consciente de las situaciones de “peligro” que a veces construimos con nuestros pensamientos ya que de ellos no ser ciertos estaremos degastando nuestra energía y nuestras neuronas produciendo hormonas de estrés y dolor.
El problema surge cuando adoptamos el sistema de Huida y Lucha en situaciones cotidianas que no son una verdadera amenaza, cuando el miedo se convierte en crónico. Entonces surge el Estrés…, otro problema a combatir. Si permites que este cerebro primitivo se active cuando te deja tu novia, cuando el trabajo se acumula, cuando cometes un error,, cuando alguien se te adelanta en la cola del banco, la situación puede conducirte a un buen problema.

La amígdala (la zona del cerebro que detecta una amenaza mayor o menor) siempre está en guardia, para protegerte. Si cualquier ruido te pone nervioso, si te resulta complicado superar situaciones con muchos factores a controlar, si te encuentras excesivamente irritable, si eres demasiado rápido en pasar a la defensiva, puede que la amígdala, ese filtro emocional, no esté correctamente regulado. Si el miedo se convierte en crónico, acabará agotando tu energía en pocos años. Te consumirá.
Intenta hacer bien lo que “sí” está en tu mano para mantener el control. El primer paso lo estás haciendo en este momento, conocer cuáles son los mecanismos que se disparan cuando sientes miedo. Deja que el Cerebro Primitivo haga su trabajo, y que el Cerebro racional haga el suyo.
Cuando la señal de peligro no la conozcas y pueda ser Verdadera o falsa.
La primera tarea del Cerebro Racional es diferenciar cuando se trata de una amenaza verdadera, o de una falsa alarma. Si se trata de una falsa alarma, aun así puede que te cueste recuperar el control (el cerebro es así). Lo más conveniente sería rebajar la tensión utilizando algunos trucos para intentar calmarte, tales como: Contar hasta 10, respirar profundamente inhalando por la nariz y exhalando por la boca y dar tiempo a que la racionalidad de forma voluntaria tome el control (así se combate en cierta medida los efectos que produce el pánico); adoptar pensamientos positivos; actuar de forma pausada.
Para optimizar estos procesos mentales es necesario, como primer paso, alcanzar un equilibrio emocional y hormonal. Mantener habitualmente la cabeza fría y bien oxigenada. Y para esto es necesario que ninguna sustancia externa altere ese equilibrio. Esto se consigue con la actividad física, fuera estrés ( meditación y ejercicios de relajación), fuera drogas, sustancias modificadores de la conducta, alimentos que desequilibran el páncreas, intestinos, corazón, etc., los órganos y el corazón están perfectamente sincronizados.
Sabrás que te alimentas de forma sana si lo haces principalmente en base a como se alimentaban tus abuelos. A más frutas, verduras, legumbres, frutos secos y hortalizas incluyas en tu dieta, tanto mejor, ya que no necesitas leer la etiqueta para saber lo que contienen. Vive la vida con alegría y sonrisas. No te ahogues en un vaso de agua y déjalo ser como decía un amigo viejo Carpe díem
Y para terminar, recuerda este proverbio chino: \»Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza\».