Hace varios meses atras hablamos de una parte del cerebro reptil que es la llave hacia el éxito en nuestras, es una estructura sumamente importante que es conocida como el portero de la mente. Me refiero al Sistema de Activación Reticular (SAR). Hoy les hablo de como podemos ayudarnos a aprender nuevas cosas y a cambiar esas cosas que hemos aprendido de la manera no apropiada. Me refiero a las creencias que tú te has formado que te limitan tu crecimiento y tu bienestar. Digamos las creencias limitantes.
Como se forman las creencias en ti. De forma general, las creencias (ya sean limitantes o empoderantes) se forman en eventos concretos de nuestra vida. A base de repetir un pensamiento formado por una situación, éste se convierte en una creencia. Te doy un ejemplo, vas a practicar un deporte digamos al golf y me costo mucho pegarle a la pelota, intentaba muchas veces y fue dificil hacerlo. Esta situación origina en ti pensamientos negativos que al tu cerebro leerlos e interpretarlos se convienten en emociones de tristeza y desilución. Alli queda grabada en tu memoria una creencia de que el golf es muy dificil y listo no jugaras al golf. No te detuvistes a pensar que quizas necesitas un amigo o un profesor adecuado, que te guie como principiante. ¿Cuántas cosas en la vida no nos ocurren a dirario y pensamos que son difíciles pero ponieendo esfuerzo lo logramos.?
Las creencias limitantes no son malas. Las creencias limitantes están para protegerte. son defensas que tiene tu cerebro para poder cuidarte. Se encuentran grabadas dentro de ti para que no sufras o corras peligro. Ante una situación de peligro, te recuerdan el estado anímico o emocional en el que te encontrabas en las situaciones ya vividas en el pasado. Y esto te hace plantearte si serás capaz de afrontar la situación. Todo ello para evitarte pasarlo mal de nuevo.
Recuerda que el cerebro reptil le gusta la zona de confort, no le gusta el cambio para nada y las creencias limitantes te mantienen en tu zona de confort. Son recursos para que te mantengas ahí y no sufras riesgos ni perjuicios.
Te describo agunas creencias limitantes para qe te ubiques:
No soy lo suficiente. / No sirvo para hacer eso. No me valoran. / No conseguiré lo que quiero.Toodo me sale mal. / Me pongo enfermo con facilidad. Otros consiguen lo que quieren, pero yo no. Siempre me sale mal lo que me propongo. Para qué intentarlo, no funcionará. / No le gusto / atraigo a otras personas. Siempre tendré problemas de dinero. ¿Con cuantas de ellas te identificas?
La mente busca congruencia con el mundo exterior. De esta forma, se siente integrada. Recuerda como los dos hemisferios de tu neocortexa ven al mundo exterior. . Es por ello que vemos el mundo como somos nosotros interiormente, no como el mundo es en realidad. Esa aqui donde entra en juego el llamado SAR (Sistema de Activación Reticular)
El SAR es un filtro que posee la mente. Del exterior nos llega una cantidad abrumadora de información cada segundo. Mucha de esa información nuestra mente la desecha, pues no la considera importante para nosotros.
¿Y qué utiliza para discriminar, decirle al SAR qué es lo que debe pasar su filtro y qué no? Pues nada más y nada menos que las creencias e información que tengamos grabada. Si eres un martillo veras muchos clavos !!!! El SAR te ofrecé información que considera relevante para ti. ¿Cuántas cosas tienes a tu alrededor y no las percibes, cuántas oportunidades han pasado por tu frente y no las has visto?.¿Cuánta gente a pasado a tu lado y los has dejado escapar.?
El problema de tener creencias limitantes es que éstas influirán en el SAR, por lo que la mente al buscar congruencia con lo interno y lo externo, te facilitará -prestará atención- siempre situaciones exteriores que estén acordes con lo que tienes interiormente. Y si por dentro tienes miedos, juicios, sentimientos de inferioridad, frustraciones… tu mundo exterior será exactamente igual.
Hay que cambiar esas creencias limitantes
Muchas creencias limitantes llevan en nuestro interior una cantidad inmensa de tiempo. Esto requiere de ganas de trabajar. Intención de cambiar y una acción bien encaminada. Aquello que lleva contigo mucho tiempo ha creado en ti una serie de rutinas, a nivel mental, emocional y físico. Y habrá que lidiar con esos “pilotos automáticos” para conseguir llegar al destino deseado.
Te recomiendo que primero identifiques la creencia limitante y la describas completamente, que sea especifica y concreta a través de la observación de tus pensamientos y de las emociones que ellas producen. Hay que saber con exactitud cuál es el pensamiento que detonó estas emociones que te hacen sentir mal. Ejemplo soy muy malo jugando al golf
Segundo encontrar el origen. ¿De dónde viene? ¿Cómo llegó a nosotros? ¿Fue debido a una experiencia que tuvimos? ¿O tal vez es algo que nos dijo alguien?
Tercero Cuál es lo bueno que obtienes al cambiar por una creencia positiva. Piensa en la creencia contraria. Buscar el polo opuesto. Aca estaras viendo como ganas torneos,como tu juego empieza a cambiar y encuentras mas alegria y realización. Este punto es de gran importancia, pues te ayuda a percatarte del beneficio que tiene una creencia empoderante que sustituye a una creencia limitante.
Visualización. “La visualización es una poderosa herramienta para retener tu mente subconsciente porque te permite sentir y experimentar una situación que no ha pasado todavía, como si fuera real”, “si eres capaz de verte genuinamente a ti como exitoso financieramente, tu subconsciente procesará eso como realidad”.
Cuarto, visualizate en un estado en el que has vencido tu creencia limitante, obteniendo trofeos, ganando campeonatos, haciendo nuevos amigos, jugando en muchas ciudades, etc.. Visualizate en esas situaciones y estabecete un plan de acción (practicar mas, con un grupo diferente, etc). A través de la práctica empezaras a remoldear tu cerebro y a reemplazar tu creencia limitante.
Cuando visualizas algo y te deleitas en ello, tu cerebro no es capaz de diferenciar entre la realidad y el estado de visualización, segregando la misma química y dejando una impronta en tu cuerpo que te predispone a la acción y, así cuando vuelves a vivir esa situación tu cuerpo reconoce fácilmente estas sensaciones haciéndote consciente, es decir, dándote cuenta, de que esto es algo que te hace conectar con el bienestar y la felicidad, y de este modo amplias tus opciones.
Al igual que una creencia limitante se instaló en nuestro interior debido a que se repitió una y otra vez, lo mismo ocurre con una creencia empoderante. Es el mismo sistema a utilizar. Por lo tanto, el diálogo interno constructivo se convierte en un poderoso aliado. Repetirte, una y otra vez, que eres capaz de conseguir lo que quieres, te ayudará a interiorizar esta idea. En este punto hay algo importante a destacar: si te sorprendes a ti mismo teniendo una conversación negativa, es el momento perfecto para darle la vuelta y comenzar un diálogo contrario (empoderante) De esta forma comenzarás a sustituir una creencia por otra.
Acción. No todo es diálogo interno y autosugestión. Hay que pasar a la acción. Lo cual implica que en situaciones donde se deba aplicar una creencia empoderante, hagamos nuestra parte ‘física’ y nos comportemos en congruencia con aquella nueva creencia que estamos sembrando en nuestro interior. Soy consciente de que esta parte es de mucha dificultad, más aún cuando no estás del todo convencido. Pero déjame decirte (o recordarte) que los miedos se superan enfrentándolos. Y es cuando lo haces y superas la situación, cuando te das cuenta que tienes más poder de lo que imaginabas. Más recursos de los que pensabas. Más capacidades de las que creías.