Los neurocientíficos suelen estar interesados en el cerebro en relación con la enfermedad, pero también se podría aprender mucho al estudiar el cerebro en relación con la salud.El cerebro tiene procesos, mecanismos salutogénicos funcionales, que contribuyen a la salud al permitir que la perspectiva de la vida en beneficio de la salud. Por ejemplo, la creencia de que las cosas funcionarán tan bien como se puede esperar razonablemente es un aspecto clave de la perspectiva de las personas que tienden a mantenerse bien incluso en situaciones potencialmente estresantes. Creer en Dios, sentirse feliz, estar mutuamente enamorados y esperar que las cosas cambien para mejor también son perspectivas que pueden ser salutógenas. Las creencias ni siquiera necesitan ser racionales o realistas para que sean salutogénicas, como lo demuestran fenómenos como la curación por la fe y el efecto placebo. Por lo tanto, el cerebro responde a los estímulos y los interpreta, principalmente sin la conciencia de uno, de manera que pueda mejorar el bienestar de uno. Aunque actualmente se sabe poco sobre las vías neurológicas de los mecanismos salutogénicos funcionales, se puede esperar que la investigación adicional sobre las relaciones entre la salutogénesis y la función cerebral proporcione nuevas estrategias para mejorar la salud en todo el mundo.

El Cerebro Triuno útil para explicar fundamentos
La teoría del cerebro triuno, propuesta por Paul MacLean en la década de 1960, En primer lugar, esta teoría identifica tres sub estructuras bien definidas que corresponden a diferentes etapas